Y a las 11:00, solo una hora después, la página web oficial quedaba colapsada ante la gran cantidad de personas que accedieron para no quedarse sin su camiseta conmemorativas. El camero jugará ante su ex afición, algo que otras leyendas madridistas no pudieron hacer nunca. Sin embargo se creyó que no haría una buena actuación, debido a que había subido de peso y no estaba en muy buenas condiciones para jugar el Mundial. Hoy es un día para que el Bernabéu dedique una de esas ovaciones sonadas a una de sus leyendas: Sergio Ramos. Y con Rüdiger de titular, que vuelve tras su lesión.





